martes, noviembre 22, 2005

Hat-Trick


Damos luz a este hueco en el que habita Paula de Parma. Escribimos a cuatro manos ya que hacerlo a dos llama más a la pereza y temo que termine algo que sólo ha empezado en nuestras cabezas, como la mayoría de las cosas...
Semana del 21 al 27 de Noviembre del 2005. Me propongo realizar un hat-trick durante estos dias aprovechando la temporada de invierno de conciertos:
Ayer Paula y yo fuimos a ver a Bebo Valdes y ella batió su propio record de prontitud en quedarse dormida en un concierto. Hasta ahora pensaba que sólo bajo la influencia de sonido abrasador alcanzaba esa duermevela. El caso de Experience en el Tanned Tin de hace unos años es de sobra conocido pero pocos saben que se pasó los 15 minutos de brasa drum&bass de Matt Elliot alumbrando de baba mi hombro. Pero ayer era una música tan propicia para dejarse acunar que pense que, precisamente por eso, aguantaría todo el concierto viendo deslizarse los dedos del viejito cubano por el piano. Pero no fue así, cayó a los primeros acordes y a la señora de al lado (que había pagado 30 euros por hacer peligrosa y excitante su vida marital con el calvo que la acompañaba) le pareció mal y miraba a la pobre con reproches que le impedían fijar el sueño. Nosotros gracias a Joseba Martín nos colamos en el Euskalduna con zapatillas, la próxima vez con pijama.
Contaré yo pues el concierto: instructivo (Gershwin, habaneras, jazz...) para señores con corbata que no habían tenido tiempo ni de dejar el maletín en casa, sedante (ya hemos explicado algunos efectos) y un pelín vergonzante. Me pasó igual que con la Vieja Trova. Dan ganas de denunciar explotación ancianil al verle al largo bebo dar esos pasos artríticos hacia el telón.
Hoy noche vengo de ver a The Kills en el Azkena. Paula ha desistido después de lo de ayer pero yo tenía que cumplir con mi objetivo de alcanzar ese hat-trick esta semana. Y si el de ayer fue una jugada elaborada que acaba en gol tras un remate de cabeza, el de hoy ha sido un chut con efecto desde mas de 10 metros que ha doblado las manos al portero. "No wow" como primer trallazo y sin parar, marcados por la dictadura de la caja de ritmos, 70 minutos de dirty blues punk lleno de sexual healing. Si había algún quinceañero en la sala después de hoy forrara la carpeta con fotos de VV. No hay nada más sexy que una chica harta de ser tan guapa, el pelo tapándole la cara, camiseta XXL... un cruce entre Joey Ramone y Carla Bruni. Por mucho que su chico trataba de llamar nuestra atención a base de guitarrazos era imposible no seguir sus cabriolas por toda la sala. Si alguien ha visto el vídeo de Good Ones ya sabe el numerito que se traen estos dos, algo así como porno-eléctrico-espasmódico pero ¡oh sorpresa! con cariñitos en plan "¿estás bien cielo?" "muy bonito, nena (beso)" Algo que no vende imagen de tipos duros pero que queda tan tierno... Ya se que no digo ni una sola palabra de música pero es que nunca ha sido lo importante...
El próximo jueves pretendemos completar el hat-trick gracias a Diario Pop y Sinnamon en el concierto de Mercury Rev, Decemberist y Dirty Three. Si tengo ganas, además del concieto explicaré también como me he visto obligado a regresar a mis origenes y mendigar por todas las radios en busca de una entrada que alivie mi maltrecha economía.